En defensa de los discos malos
Las discografías no deberían parecer un currículum. Deberían parecer una biografía. Un lugar donde también queden registradas las dudas, los tropiezos y las búsquedas. Porque un artista no se define sólo por sus obras maestras. También por la valentía de publicar aquello que no estuvo a la altura de sus propios sueños.