La memoria selectiva de la DC
La DC, al renunciar a su espacio natural —ese espacio que articulaba el centro político y ordenaba la conversación democrática—, ha terminado empujando a parte de su electorado hacia proyectos que sí ofrecen certezas.
La DC, al renunciar a su espacio natural —ese espacio que articulaba el centro político y ordenaba la conversación democrática—, ha terminado empujando a parte de su electorado hacia proyectos que sí ofrecen certezas.
La centroderecha tiene que aprender, de una buena vez, que, tal como acaba de quedar demostrado en las elecciones parlamentarias, tiene la obligación de ponerse de acuerdo, de dialogar, de ceder, es decir, que no puede dividirse, que tiene prohibido darse gustitos.
Todos los que nos identificamos con el centro político, los que nos sentimos orgullosos de lo conseguido por Chile en los “30 años”, los que creemos en los acuerdos, en la tolerancia, tenemos una responsabilidad este domingo. No podemos dejar que vuelva el octubrismo, que, como vimos, está esperando disfrazado y agazapado.
La desinformación es peligrosa. Destruye confianzas, intoxica el debate y degrada la vida democrática. Pero sería bueno que la ministra Vallejo y el gobierno entiendan que combatirla no se hace con eslóganes, sino con ejemplo.
La molestia de fondo es legítima: existe la percepción, y con suficientes ejemplos para sostenerla, de un Estado capturado por operadores, activistas, amigos de, y compañeros de militancia, cuyo principal mérito para asumir funciones públicas fue haber agitado una bandera, gritado en una marcha.
El país que alguna vez se enorgulleció de sus liceos públicos, de su escuela republicana, hoy parece resignado a criar generaciones de niños sin futuro. Los de la elite seguirán en sus colegios privados y universidades gratuitas. Los demás, los de siempre, quedarán fuera. La brecha no se cierra, se institucionaliza.
¿Qué dice el modus operandi? Esto es culpa del gobierno anterior. Y con un nivel de desfachatez pocas veces visto, se agregó que casi que había que aplaudir a este gobierno, porque habían sido ellos los que detectaron el error de cálculo. Realmente impresionante.
Carolina Tohá hizo, en un foro extranjero, lo que nadie en su sector se ha atrevido a hacer en casa, decir la verdad.
Boric no entrega la casa ordenada ni cuentas claras, entrega un desorden financiero con deudas ocultas y promesas incumplidas.
En el mundo al revés han preferido presionar a Israel, el agredido. En ese escenario, Israel ha estado combatiendo en cinco frentes contra el islamismo fanático y antidemocrático que amenaza su existencia: Hamas, Yemen, Siria, Hezbollah (Líbano) e Irán.