Darle la espalda al futuro
Tal vez por vergüenza, por tozudez o porque simplemente no tenía las respuestas, Bachelet nunca fue capaz de explicar por qué les dio la espalda a los niños -al verdadero futuro del país- y puso todas las fichas en los incumbentes, en aquellos incipientes agitadores políticos que exigían gratuidad en sus estudios profesionales.