Cómplices activos
La captura de Nicolás Maduro deja al desnudo la responsabilidad política de una izquierda que durante años relativizó, silenció o defendió una dictadura. La izquierda latinoamericana decidió que el sufrimiento de millones era un costo aceptable para sostener un relato estúpidamente romántico. Con esa conducta, dejó la mesa servida para que otros actuaran.